20N

Seta

 

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Había suprimido del vocabulario la palabra prehistorica yo. En la columna Durruti sólo se conoce la sintaxis colectiva. Los camaradas enseñarán a los literatos cómo reformar la gramática en el sentido colectivo

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“Durruti había reconocido y valorado profundamente la fuerza del trabajo anónimo. El anonimato y el comunismo son una sola cosa

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En esta columna proletaria no se saca provecho de la revolución, no se hace publicidad. Sólo se piensa en una cosa: la victoria y la revolución

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La columna sólo conoce la acción y con ella estamos aprendiendo.

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La columna Durruti se compone de obreros, de los proletarios de las fábricas y los pueblos. Los jornaleros y pequeños campesinos han abandonado sus pueblos castigados y humillados por los fascistas y han cruzado el Ebro por la noche. La columna ha crecido con las tierras liberadas por ella. Ha nacido en los barrios obreros de Barcelona y hoy abarca todas las capas revolucionarias. (…) Los proletarios del campo son pequeños campesinos que se han unido a nosotros son los hermanos y los hijos de los que allí todavía siguen oprimidos. Miran hacia sus pueblos. Pero no luchan por sus aldeas ni por sus posesiones, luchan por la libertad de todos. Los chicos, casi niños, huyen hacia nosotros. Son huérfanos cuyos padres han sido asesinados. Estos niños están luchando a nuestro lado. Hablan poco pero entienden mucho y muy deprisa. Por la noche, alrededor del fuego del campamento, escuchan a los mayores. Algunos no saben leer ni escribir; los camaradas les enseñan. La columna Durruti volverá de la campaña sin analfabetos: es una escuela.

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La columna no está organizada ni de forma militar ni burocrática. Es un organismo sociorrevolucionario y no una tropa. (…) El fundamento de la columna es el compañerismo y la disciplina voluntaria. El objetivo de su acción es el comunismo, nada más.

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Todos odiamos la guerra, pero la entendemos como un medio revolucionario. No somos pacifistas y luchamos apasionadamente. La guerra -esa idiotez anacrónica- sólo está justificada por al revolución social. No combatimos como soldados sino como libertadores. No avanzamos para conquistar propiedades o bienes sino para liberar a los oprimidos por los capitalistas y fascistas. (…) cada éxito de la columna provoca la liberación de los obreros allí donde vence.

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conocemos la importancia del individuo, es decir, cada camarada posee los mismos derechos y cumple con las mismas obligaciones. Nadie está por encima de nadie y cada uno debe desarrollar al máximo su personalidad y emplearla para la causa. (…) el miliciano no obedece, sino que persigue junto a sus compañeros la realización de su ideal, que es una necesidad social.

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el soldado obedece por miedo o inferioridad social. Combate motivado por un defecto. Por ello los soldados siempre defienden los intereses de sus adversarios, los capitalistas.(…) La columna es disciplinada por el ideal, no por el desfile militar.

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Allí donde avanza, la columna tiene un efecto colectivizador. Las tierras se dan a la comunidad, los proletarios rurales se convierten, de esclavos de los caciques, en personas libres.

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la Revolución impone a la columna una disciplina más estricta que cualquier militarización. Cada uno se siente responsable del éxito de la revolución social.

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Todos cumpliremos con las leyes revolucionarias lo mejor que podamos. La base de nuestra columna consiste en la confianza mutua y la colaboración voluntaria. Con mucho gusto, les dejamos a los fascistas el fetichismo del caudillismo y la producción de vedettes. Nosotros seguiremos siendo proletarios armados que nos sometemos voluntariamente a una disciplina útil.

Extractos del texto “La columna Durruti” de Carl Einstein leído en el funeral de Durruti por la radio de la CNT_FAI.

Editado por Uwe Fleckner en Mudito&Co.

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