Es en el Parlament donde se decide la Catástrofe Permanente

Comunicado de 15M Lliure:

El 14 de diciembre la Audiencia Nacional se traslada a Catalunya. Todos los protagonistas que están intentando criminalizar el movimiento 15M1, abanderados por el sindicato fascista Manos Limpias, y seguidos por el juez Eloy Velasco y la fiscal Teresa Sandoval, vienen a tomar declaración a los diputados2 del Parlament, denunciantes por los hechos ocurridos el 14 de junio.

Todas recordamos aquel día. Miles de personas saliendo a la calle para protestar en la misma cara de los políticos contra sus recortes sociales. Ese día pasamos de la indignación a la acción y nos temieron. Así que como castigo, cuatro meses después 20 personas fueron detenidas y citadas para declarar en Madrid, por orden del juez de la Audiencia Nacional, como consecuencia de aquellos hechos.

Pero nosotros no nos callamos ante sus castigos, por lo que el 14 de diciembre tenemos la oportunidad de gritar bien alto y bien claro que YO TAMBIÉN ESTABA EN EL PARLAMENT y que, en su caso, lo volveremos a hacer, para volver a decirles de nuevo a la cara que no aprobamos sus recortes sociales, que no les queremos y que no los necesitamos.

El 14 de diciembre tenemos la oportunidad de demostrar de nuevo nuestra solidaridad con las compañeras detenidas por los hechos del Parlament y no sólo con ellas, sino con toda la gente que está sufriendo la represión por llevar a la práctica sus ideas, ya sea parando desahucios o ocupando viviendas por desahuciados, cortando calles o haciendo acampadas en las plazas, ocupando hospitales o haciendo protestas laborales …

Nos sobran los motivos para tomar la calle una vez más.

http://15mlliure.org/

 

Es en el Parlament donde se decide la Catástrofe Permanente

 

-Por las acusadas del bloqueo al Parlament-

Que el proceso judicial por el bloqueo al Parlament se gestione desde la Audiencia Nacional solo nos demuestra lo que temíamos: que la clase poderosa hará todo lo posible para mantener su trono, su posición, su elitismo.

Manos Limpias (un sindicato abiertamente de ultraderecha), el Parlament (escaños de todos los colores)  y la Generalitat (CIU) están trabajando codo a codo en la misma denuncia, con los mismos intereses: que el delito contra las altas instituciones de la Nación Española pese sobre las cabezas de quienes un día señalaron a los responsables de la desigualdad social.

Cuando los políticos perciben que la gente de la calle sabe donde ir para luchar contra sus miserias, al Parlament, se empiezan a poner nerviosos, y ya no entienden de ideologías, de apariencias o de un mínimo de integridad, si es que algún día la tuvieron.  La urna de cristal en la que viven se agrietó justo en el momento en que miles de personas les dijeron a la cara lo que pensaban de ellos. Y son capaces de aliarse con cualquiera (incluso con la España más rancia) recurriendo al lenguaje de la condena, el único que entienden cuando las cosas se ponen feas. Pero ese Imperio de la Ley que les protege, edificado para sus privilegios y usado siempre contra los demás, debe ser desmontado por la dignidad de nuestros deseos de transformación social, por nuestra legitimidad como actores del cambio.

Existe una denuncia en la Audiencia Nacional -interpuesta por Manos Limpias- que no solo nos ataca a nosotros, encausados por el bloqueo al Parlament, sino a todas las indignadas. Pegar carteles contra los bancos, apoyar a familias deshauciadas, ocupar espacios públicos, enfrentarse a los empresarios, manifestarse sin permiso alguno son acciones que no les hacen plantearse nada, únicamente que requieren mano dura.

Las cosas están bastante claras: el Capitalismo es un sistema basado en la explotación del otro; ya sean los países tercermundistas, ya sean los millones de personas que dependen de un salario para vivir. Durante una época lo del Estado del Bienestar ha ido funcionando (gracias a las vidas serviles de otras muchas)… pero nos sorprendió la famosa crisis, provocada por la barbarie y la codicia de unos cuantos que no se contentaban con lo que tenían.
Esos que aún mantienen sus coches oficiales mientras la población se amontona en trenes cada día más caros, las que cuentan con sueldos astronómicos mientras los desempleados engrosan las colas del Inem arañando cualquier subsidio en peligro de extinción; curiosamente son los mismos que se operan con una atención exclusiva y de lujo mientras la gran mayoría se está preguntando cómo se las arreglarán cuando la sanidad sea privada, las que cuentan con un patrimonio considerable mientras hay cientos de familias quedándose sin hogar. ¿Cómo tienen la desvergüenza de rasgarse las vestiduras ante una población que quiere impedir la aprobación de los recortes sociales? ¿Cómo son capaces de seguir prometiendo falsas lisonjas a una sociedad que les detesta?

Este proceso es un caso político, fabricado desde los despachos, las comisarías y los medios de comunicación, cuya información siempre está a las órdenes del espectáculo más reaccionario. Quieren dar un toque de atención (de tres a cinco años de cárcel) a un movimiento que cuestiona sus privilegios, que va fortaleciéndose con cada nueva injusticia, que la sensatez de sus palabras y acciones hará tambalear los cimientos de este sistema económico y social.

La clase política, representante del poder económico, ya es consciente de que a la gente le va quedando menos cosas que perder (principalmente porque ellos nos las han quitado), y que no hay nada más peligroso para el statu quo que una población que empieza a hartarse de tanto engaño.

Así las cosas, nosotras nos sentimos tranquilas, porque las desposeídas ya estábamos unidas por unos lazos muy firmes como para que ahora también los estreche la represión.

Porque hemos decidido seguir adelante en nuestras luchas, que no quepa duda. Interviniendo en las redadas racistas, transgrediendo los roles de género, sin dejarnos pisar en nuestros trabajos, atacando el sexismo   así como cualquier relación de poder en nuestras vidas, que no son pocas.

¿Quién osará deslegitimar la potencia de los represaliados por la huelga general que se organizan con los solidarios en los deshaucios, que a su vez se juntan con las acusadas del 1º de mayo, y estas se asocian con los procesados por el Parlament y todos, al fin, están acompañados por una calle indignada que lucha  por fraguar un destino de plena libertad?

Su fuerza es tan grande como lo sea la fuerza del dinero
Nuestra fuerza es tan grande como lo sea la de nuestra dignidad
No nos representan y nunca lo harán
Bloqueemos una y mil veces los Parlamentos.

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